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¿Cómo descorrelacionar una cartera?

Warren Buffet dijo una vez que la diversificación es una protección contra la ignorancia, pero lo cierto es que los mayores riesgos a los que nos enfrentamos como inversores son los que no somos capaces de medir o pronosticar. Es cierto que invertir en una cesta de activos poco correlacionados supone un coste de oportunidad, ya que no podremos destinar mayor capital a una inversión potencialmente exitosa en el largo plazo que nos ayude a conseguir nuestro objetivo de manera individual, pero una cartera diversificada y con activos poco correlacionados, hará menos incierto nuestro éxito a la hora de capitalizar nuestro ahorro en el largo plazo, que es el objetivo de muchos inversores.

El oro, históricamente ha sido entendido como un activo seguro, un refugio ante la pérdida de valor del dinero, un bien que tiene valor de manera intrínseca y que no es un mero apunte contable o una promesa de pago de un banco central como pudiera ser una divisa, sino algo palpable. Y así lo refleja su valoración que, aunque volátil, mantiene una correlación con los índices bursátiles que es cercana a cero en el largo plazo, y que funciona muy bien cuando los tipos reales bajan. Y si bien, comprar oro de manera física es una opción para muchos inversores, los que prefieran algo más ágil para incrementar o disminuir su posición con relativa frecuencia, pueden comprar un ETF de oro físico. El inconveniente de ambas opciones es que no existe la posibilidad de diferir el pago de los impuestos por las posibles plusvalías generadas tras cada venta, por lo que habría que renunciar a un mayor interés compuesto, algo que en el largo plazo generaría grandes diferencias en la rentabilidad final. Los fondos de inversión UCITS y traspasables sí ofrecen dicha ventaja fiscal de diferir el impuesto por las plusvalías, pero la mayoría de los fondos con esta característica invierten directamente en las acciones de las compañías mineras y no en oro físico, ya que la regulación no permite que un fondo sea considerado UCIT si invierte en oro físico. No obstante, una cartera global de mineras de oro es una muy buena opción ya que la correlación de estas mismas con el metal es bastante elevada, aunque no perfecta.

Llegados a este punto, una de las pocas opciones en el mundo UCIT que ofrecen correlación con el oro, eliminando el ruido que puede generar una cartera de acciones mineras, es el fondo OFI Precious Metals que, invirtiendo a través de contratos SWAP en diversos metales preciosos además del oro, como la plata, el platino y el paladio, consigue las ventajas de los fondos de inversión UCITs y una correlación con el oro que ronda el 70%. Además, cada uno de estos metales son también considerados activos refugio, sin contar que también tienen un valor importante para industrias como la aeroespacial, automoción, construcción, energía o química.

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